Optimizar en la vida cotidiana, no llegar cansados por la noche. Hacer menos esfuerzo en el día a día es algo que se puede aprender. Vivimos en una sociedad de esfuerzo innecesario, de logros, de llegar siempre más allá y más rápido. Pareciera que fuerza, rozamiento, pérdida de energía, cansancio, son "virtudes". Se puede encontrar un movimiento eficiente, fácil y con fluidez. Hemos aprendido hábitos posturales y de acción con edades muy jóvenes. Muchas veces sentimos que "ya no puedo hacer lo que hacía antes"o "ya no soy quién era". En general los patrones de movimiento que aprendimos con escasa edad ya no son tan efectivos con el paso de los años. Ponernos de pie, sentarnos, caminar, saltar, girar... estar "rectos", sentarnos "derechos". Con las clases de ATM y de IF, puedes conocer cómo es tu acción y mejorarla. 

Hay mucho de lo cotidiano que nos cansa innecesariamente, limpiar, ordenar, escribir... en fin, todo aquello que hacemos de forma repetida. Pocas veces nos detenemos a observar cómo hacemos estas acciones. ¿Sería interesante tener ese tiempo para conocerse mejor? movernos con más facilidad nos proporciona hacer todo con mayor fluidez, pensar, sentir, emocionarnos, decidir, hablar... respirar. 

​© 2018 by Adriana Sidicaro

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